Amamos nuestra tierra
Es casi un ritual el escoger cuidadosamente una sandía en el supermercado, llegar a casa, partirla, y a la hora de hincarle el diente sentir la decepción en nuestro paladar. Elegir una sandía no es fácil y no hay ningún truco infalible. Pero algunos, al menos, pueden aumentar nuestra probabilidad de acierto mientras que otros, son más bien mitos.





